Si pasas de los 40, la vida te ha puesto de rodillas alguna vez.  

Espero que te hayas vuelto a levantar.

Yo me puse a hacer jarrones con piel de árbol.  

Al principio eran raros.

Luego empezaron a contar cosas.

Y con el tiempo evolucionaron en algo más.  

Saco 23 copias de cada molde.   

Algunas se rompen, otras las rompo yo.

Pero 23 en total.  

23 porque los límites marcan el camino.   

Sin límites nos alejamos de lo sencillo.   

Y lo complicado no se lleva bien con la paz.

Esto no es una galería en la que te hacen sentir que el arte no va contigo.  

No te voy a mirar pensado que has venido a robar.

No te voy a hablar raro.  

Y si quieres saber el precio te lo diré sin los cinco minutos de apretar el culo en silencio mirando la obra.

El arte es algo tan sencillo como el vino.  

Sabes si te gusta o no.

Si lo quieres o no.

Pon tu email aquí ⏬

Te iré contando lo que sale del molde.

A veces desastres.

A veces algo que se queda a vivir contigo.  

También te lo intentaré vender.  

Pero tranquilo: ser artista bohemio liga, pero da para pagar la hipoteca.  

Para el vino, la hipoteca y los puros, llevo aviones.

Pon tu email aquí ⏬